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miércoles, 18 de febrero de 2026

Manel Domínguez Navarro: Homenaje de Carlos Giménez, Esteban Maroto y Lluís Ribas

 

Manel Domínguez Navarro de joven

...y años más tarde, en su etapa en Toutain Editor

El 13 de octubre de 2025 fallecía, de una forma que a muchos nos pareció totalmente inesperada, Manel Domínguez Navarro, escritor de cuentos fantásticos, guionista de tebeos, redactor editorial, traductor, grafista, director de fotonovelas, productor de televisión y actor ocasional (y algunas otras cosas que seguro que se me escapan). En las entradas del 1 y 2 de Julio de 2024 está publicada la la larga entrevista que me concedió. Ahora, tres de sus grandes amigos y compañeros de faena han querido hacerle un pequeño homenaje con las siguientes declaraciones. Son, por orden alfabético: Carlos Giménez, Esteban Maroto y Lluís Ribas.


CARLOS GIMÉNEZ

Manel (como Mario) y Pepe González vistos por Giménez en el segundo álbum de la serie Pepe

(Escrito remitido por correo electrónico por Carlos Giménez el 26 de Diciembre de 2025):

He sentido mucho la muerte de mi amigo Manel Domínguez. Más de lo que habría sido lógico teniendo en cuenta lo poco que nos hemos tratado a lo largo de nuestras vidas. Pero si nuestras vivencias en común han sido pocas y muy separadas en el tiempo, en cambio nuestro afecto y nuestra amistad estaba enclavada en una simpatía mutua que compartíamos desde que nos conocimos, allá en los años sesenta y que hizo que yo guardara siempre de él un bonito recuerdo. 

Tanto él como yo, como prácticamente todos los que frecuentábamos o trabajábamos en aquel lejano y ya un poco mítico estudio de Selecciones Ilustradas, apenas habíamos cumplido los veinte años y estábamos empezando a dar los primeros pasos en nuestras respectivas profesiones. Yo como dibujante de tebeos y el como coordinador en los asuntos de la agencia y como guionista. 

En aquel ruidoso estudio, que más que un centro de trabajo parecía el patio de un colegio, por la informalidad y despreocupación imperante, Manel destacaba por su madurez y sensatez no exenta de buen compañerismo y sentido del humor. Esto es algo que recuerdo muy vivamente de él y que me hizo apreciarlo desde el primer momento. 

Recuerdo que él y Pepe González, el grandísimo dibujante Pepe González, eran muy buenos amigos. En las fotografías que yo conservo de esta época de los dos, se les ve siempre juntos y en buena camaradería. 

Tengo también un recuerdo de él como hombre emprendedor y con iniciativa. Siendo todavía muy joven, veintipocos años, creó su propia revista sin ayuda de nadie, empleando en ella todo el dinero que ganaba en la agencia. 

Luego, después de esta época de juventud, dejamos de vernos durante muchos años. 

A veces, debido a nuestras respectivas profesiones, coincidíamos en sitios. Estos encuentros casuales nos servían para comprobar que nuestra bonita amistad permanecía intacta. 

Mucho tiempo después, en un viaje que yo hice a Barcelona para recabar datos para hacer la biografía de Pepe González, tuve la oportunidad de verme varias veces con él. Le entrevisté e incluso le pedí que escribiera un texto para uno de los capítulos de la biografía de Pepe, lo que él hizo con mucho gusto y talento. Era un gran escritor. 

Su muerte me pilló por sorpresa. La muerte siempre es sorpresiva y yo ya debería haberme acostumbrado a aceptarla. Últimamente se me han muerto muchos amigos. Demasiados. 

Yo suelo decir que siempre se van los mejores. En el caso de Manel Domínguez es cierto. Él era uno de los mejores.

Carlos Giménez 

Madrid, 26-12-2025

 


ESTEBAN MAROTO


(Entrevista realizada por teléfono por Miguel Ángel Ferreiro los días 30 de Enero y 2 de Febrero de 2026):

Manel es un personaje espectacular. Ha hecho una cantidad de cosas en su vida espectaculares, absolutamente de todo. Ha hecho fotonovela, cine, ha escrito guiones, televisión... de todo. Era un personaje del Renacimiento, tenía una cultura vastísima, de lo que hablases con él, ya podías hablar de cine, de música, de todo. 

Qué bueno cada vez que nos juntábamos con Manel, que hablábamos de películas y de libros. Yo soy muy forofo de Borges y cuando se lo dije, resulta que él también. Nos "cambiábamos los cromos" (se ríe). Me ha dejado unos libros espectaculares. A mí me gustan mucho los clásicos castellanos, la poesía y la fantasía, y él era más realista, dijéramos. Uno de los libros que me dejó, que me impresionó mucho, era uno que se llamaba Una luz tan intensa. Es la historia de una monja del siglo XII, Hildegarda de Bingen, que escribió canto gregoriano y varios libros de teología. Me regaló también un romancero castellano del siglo XVIII, que es uno de mis tesoros. A mí me gusta mucho el castellano primitivo. Y yo le podía dejar los libros de Miguel Hernández, o de Rabindranath Tagore y Omar Khayyam. Era un intercambio de libros. Era una relación muy fluida, muy constante. También le encantaba la música y pasábamos muchos ratos poniendo discos. Era un placer hablar con él porque había entrevistado a Kim Novak y mucha gente del cine. 

Cuando Carlos Giménez, Adolfo Usero y yo nos vinimos a Barcelona desde Madrid, para trabajar en Selecciones Ilustradas, ya había pasado la primera etapa de Selecciones, pero nos integramos completamente. Cuando yo llegué, Manel ya estaba trabajando allí, y nos conocemos desde entonces, con unos ciertos intervalos, pero ha sido una amistad de muchísimo tiempo.  

Él tenía mucha, mucha amistad en Selecciones con la que ahora es mi esposa [Carmen Mas]. Iban juntos a trabajar porque vivían prácticamente en la misma calle, en Barcelona. El padre de Manel [que era joyero] es el que nos hizo los anillos cuando nos casamos. Es una relación muy estrecha, muy estrecha. Manel y Carmen han sido siempre muy amigos. Él tenía sus problemas [por su homosexualidad] y Carmen era su "pañuelo de lágrimas", dijéramos, aunque a la vez era muy retraído, porque le habían dado muchas ostias [en sentido figurado] en una época muy complicada [para los homosexuales], que no era como es ahora. 

Él también tenía mucha amistad con Pepe González, aunque Pepe era de otra manera. Manel era un intelectual de aquí te espero y Pepe era un artista, pero con todas las letras. O sea, se lo pasaba todo por allí. Manel no, Manel era muy cerebral. Eran personajes completamente diferentes pero con una categoría humana sensacional. 

En Selecciones teníamos mucha relación, él me consultaba cosas, hacía guiones pero para mí nunca hizo ninguno. Hablábamos mucho. Lo único, cuando hacía la serie sobre los ilustradores [en la revista Ilustración + COMIX Internacional], a veces me pedía mi opinión sobre algún ilustrador, pero era más en plan de amistad y en plan de comentar que no de trabajo fijo. Directamente, con un encargo de Toutain, nunca trabajamos juntos. 

A mí me hacía gracia eso de dirigir fotonovelas como Manel, y una vez dirigí una pequeñita, de unas 8 páginas, o una cosa así, y, claro, le pedí consejo a él, que era el que sabía. Pero no recuerdo [dónde se publicó ni de qué iba]. 

Cuando [el grupo de dibujantes formado por Esteban Maroto, Luis García, Adolfo Usero, Ramón Torrents, Suso Peña y Carlos Giménez] estábamos viviendo en La Floresta, alguna vez había venido Manel a hacer alguna de las fotonovelas. Luego, claro, teníamos amistad con todas las chicas y con los chicos que trabajaban en las fotonovelas. Para mis dibujos he empleado muchas veces a gente de fotonovelas. Por ejemplo: Wolff era Mario Via; Manly/Dax era otro chico, que no recuerdo cómo se llamaba. Casi todas las chicas que dibujábamos eran modelos de fotonovelas: Margit Kocsis, Conchita Cura... Eso lo hacíamos todos, todos dibujábamos con referencias de estas chicas. Y los portadistas también lo hacían. A los actores que venían a hacer las fotonovelas les pagábamos algún dinero extra y hacíamos una sesión de fotos. 

Yo, por ejemplo, hice con Carol de Haro la imagen de Alma de Dragón, la disfracé y le puse todos los artilugios. Íbamos a haber hecho una historia con Luis García y Carol, que eran pareja. Yo iba a hacer una cosa de La bella y la bestia con los dos, hice un montón de fotografías, pero no lo llegué a dibujar. Las fotografías creo que todavía las conservo, entre todas los miles de cosas que tengo. 

Yo hice una serie del Oeste que se llamaba Amargo, y los primeros guiones de esa serie eran míos. Y, milagrosamente, tengo los originales de los dos primeros episodios, ¡pero no tengo los guiones! (Se ríe.) Sé que se habían publicado en España en una revista de Ediciones Ursus que se llamaba Cowboy. En aquella época había lo que llamábamos "sindicación", que era que hacíamos las historias y Toutain se dedicaba a venderlo por el mundo, que la mitad de las veces no nos enterábamos. Pero no era Toutain solo, Bruguera y otros también lo hacían. 

Yo hice bastantes guiones románticos [para el Reino Unido] de los que no tengo absolutamente ninguna referencia, sólo una historia [One day of youth] que publiqué con Antonio Martín en la revista Bang! [en el #10]. Pero estuve trabajando casi dos o tres años. De hecho, cuando vine de Madrid, lo primero que hice fueron estas historias de romance, porque era lo que entonces estaba mejor pagado y más considerado. Eran historias muy cortas, de 3 páginas. Ahí los reyes eran Pepe González, José María Miralles, y Jordi Longarón, que fue además de los primeros en empezar a trabajar para Estados Unidos. 

Selecciones ha sido un universo completamente abierto. Era un paraíso de modernidad. Éramos como una familia, con los follones y los líos de las familias. Podía haber cosas por el lado de la envidia. Es una época completamente irrepetible. De la mayoría de gente de Selecciones tengo un recuerdo imborrable, con una calidad artística y humana fuera de lo corriente. 

Al principio de venir a Barcelona, yo estaba en una pensión, y por unos días estuve en casa de Manel, que tenía un pequeño apartamento con unos argentinos y me dejó que estuviera allí unos días. Luego él se vino a vivir a Blanes, y más tarde nos vinimos nosotros. Carmen ya lo conocía porque había venido cuando era jovencita. Yo ahora estoy enamoradísimo de Blanes y es el sitio donde estoy a gusto y más tranquilo. Cuando salgo veo el mar, yo que soy castellano antiguo. 

Tenemos mucha amistad también con la chica que lo estaba cuidando, Lluïsa, que es la que ahora se ha quedado con el piso y las cosas de Manel. Una persona extraordinaria. 

Lo que me gustaría es que la gente conociera la cantidad de cosas que ha hecho Manel.

 


LLUÍS RIBAS


Carles Mestres, Lluís Ribas, Manel, Antonella Delussu y Albert Arribas en la presentación del libro Icons of the 20th Century, en una foto tomada del Facebook de Manel

Lluís Ribas, Manel, Albert Arribas y Antonella Delussu, en una foto de Carles Mestres tomada del Facebook de Manel

(Entrevista realizada por teléfono por Miguel Ángel Ferreiro los días 24 de Diciembre de 2025 y 22 de Enero de 2026):

Yo soy de un pequeño pueblo... bueno, ahora ya no tan pequeño... llamado El Masnou, que está a unos 14 kilómetros de Barcelona. En 1963 me desplazo a Barcelona, para estudiar publicidad en la Escola Massana, pero los cursos eran sólo de media jornada (o por la mañana o por la tarde) y en octubre de 1963 empiezo a trabajar en Selecciones Ilustradas. 

Yo iba recomendado por Jordi Longarón, el fantástico ilustrador. Iba con mi corbatita, tenía 13 años y mi madre me había arreglado porque era el primer trabajo al que iba. Toco a la puerta y me sale un tío en calzoncillos que era, ni más ni menos, que el gran pintor y dibujante Joan Martí (alias Petronius). Me dice, (en tono desenvuelto) "¿Qué quieres, chaval?" "Quiero hablar con el señor Toutain." Yo iba acojonado, claro, porque ellos eran mayores que yo y a esa edad se nota mucho la diferencia. Se bajó un poquito y me dice, "Va, sube". Me hizo subir a su espalda y, como un caballito, me llevó al trote al despacho de Josep Toutain. Toutain estaba con las piernas sobre la mesa, con aquellas gafas que le aumentaban los ojos, que parecía un sapo, y me dice, "¿Qué quieres tú?" "Vengo de parte del señor Longarón." "¡Ah, tú eres el amigo de Longarón! Vale, vale. Pues tira este pasillo al fondo y pregunta por Virginia, que ella te dará trabajo." Y así fue como entro a trabajar en Selecciones Ilustradas, y conozco a toda esta maravillosa peña de dibujantes y de guionistas, y aquí es donde conozco a Manel Domínguez. 

La anécdota de Lluís reinterpretada por Carlos Giménez en la primera historia de su serie Los profesionales

Allí me llamaban Yuyú, porque era el tiempo del "yeyé" y Enrique Montserrat, un gran dibujante, ya desaparecido también, me dijo, "Tú, chaval, no puedes ser yeyé, tú tienes que ser más original, te llamaremos el Yuyú". 

En Selecciones empecé como chico de los recados, llevando paquetes a Correos, y cosas así. Luego hice portadas e ilustraciones. Lo que nunca dibujé fue cómics. 

Hacía fotografías trucadas en el laboratorio, hacíamos experimentos. Yo me pasaba horas y horas en el laboratorio y me divertía mucho intentando sacar cosas, efectos especiales. Aquí también hablábamos mucho con Manel sobre cómo había conseguido ciertos efectos. Se aprendía de los fallos que hacías. Prueba y error. A veces conseguías un efecto fotográfico y, como no te guardabas los datos de la temperatura del revelado, ya no lo podías repetir. Aquello era arte fotográfico porque eran piezas únicas que no se podían repetir. Fue una época muy viva de nuestra vida, experimentando y trabajando. 

Manel, en aquellos tiempos, y siempre, era una persona muy admirada, porque tenía un gusto estético y una facilidad para escribir maravillosa, aunque también sufrió muchas bromas pesadas por ser gay. Era una figura en Selecciones Ilustradas porque era un gran escritor y, aparte, tenía un gusto estético muy refinado, y siempre se podían aprender cosas de él. 

Con Manel empezamos una relación más amplia cuando empezamos a hacer en Selecciones las fotonovelas para Editorial Rollán de Madrid. Yo no soy fotógrafo, pero me gusta mucho la fotografía, y Toutain quería que todas las cubiertas de las fotonovelas las hiciese yo, la foto de las portadas. Yo le hacía las portadas de sus fotonovelas a Manel, cosa que a veces había pequeñas rencillas, porque él lo veía de una manera, yo lo veía de otra. Él me veía a mí, me imagino, un niño. Él era una persona muy exigente con el trabajo y me imagino que a él no le gustaba que yo, motu proprio, hiciese las portadas de sus fotonovelas. Hay que decir que Manel era, de joven, un poco quisquilloso, cosa que de mayor ha cambiado y lo he aprendido yo a querer mucho a Manel. En aquella época se podía enfadar por cualquier cosita: "Esta portada que has hecho a mí no me gusta porque esto me gustaría que hubiese sido azul." Y yo le decía: "Pues mira, me parece muy bien, pero como a mí me parece que es rojo, pues lo he hecho rojo." Había siempre esta pequeña rencilla en la colaboración. 

La serie que hicimos que se llamaba Gótica eran ya unas fotonovelas un poco más refinadas, no era el típico cuento romántico. Aquí yo hice todas las portadas porque Toutain quería que las hiciese yo, y creo que éstas las dirigió todas Manel, o casi todas, porque eran unas fotonovelas muy cuidadas y Toutain confiaba mucho en su trabajo. 

Yo también dirigí alguna fotonovela. Yo era, se puede decir, el "niño mimado" de Toutain, y hacía un poco lo que me daba la gana. Toutain confió mucho en  mí, con lo gráfico y con mi buen gusto. Yo estaba en el departamento de creación, del cuál era el jefe, pero, de vez en cuando, hacía una fotonovela porque me venía muy bien el dinero extra. En las fotonovelas se pagaba mucho dinero. Si no recuerdo mal, nos pagaban 5.000 pesetas para dirigir y 4.000 para producir. En aquel tiempo era mucho dinero, que nos ganábamos en tres o cuatro días de rodaje. Cuando me hacía falta dinero, de vez en cuando yo también dirigía alguna. 

Con Manel dijimos más de una vez de hacer la historia de la fotonovela en España, porque no hay nada, ninguna información, y en aquella época fue muy importante y se ganaba mucho dinero. La fotonovela empezó en Italia y en Francia, donde actrices famosas y cantantes hicieron fotonovela. Luego vino a España y aquí tuvimos a Silvia Tortosa, Margit Kocsis, Encarnita Pacheco... Como nadie ha escrito la historia de la fotonovela, por eso Manel quería hacerla, pero no nos ha dado tiempo. 


EL REPORTAJE FOTOGRÁFICO SOBRE LA MODA ADLIB 

Manel tenía muchas relaciones fuera del estudio, con otros escritores, era un hombre que tenía muchos contactos. 

Me acuerdo que una vez, no sé cómo, contactó con Smilja Mihailović [una emigrada yugoslava a quien su amante, el rey Pedro II, había concedido el título nobiliario de Princesa], que es la creó la moda AdLib, aquella moda ibicenca blanca, que se hizo tan famosa en... 1968, creo que fue. Conocía a esta noble que vivía en Ibiza y Toutain decidió que hiciésemos un reportaje sobre esta moda AdLib. Fuimos Manel y yo, él de redactor y yo de fotógrafo, y nos llevamos dos modelos. Una era Encarnita Pacheco, que había sido Maniquí de España en 1965, y era una modelo excepcional, había pasado alta costura de los mejores modistos. Y otra que yo era alérgico a ella, y ella era alérgica a mí, no sé, éramos incompatibles. A ésta la despedimos el primer día, porque no sé qué pasó que yo dije que no quería trabajar con ella. Manel se enfadó mucho conmigo, pero yo luego encontré a Sheila, una cajera del canódromo de Ibiza, que era guapísima.

 

Magda y su marido Lluís, Sheila y Manel en una foto tomada de la página web de Lluís Ribas

Allí Manel y yo tuvimos problemas graves, aunque eran problemas tontos, eran como de competencia, de a ver quién lo hacía mejor, pero hicimos el reportaje. Pero siendo un momento complicado de trato con él, allí se afianzó mucho mucho nuestra relación. Allí nos aprendimos a querer y a odiar, con este trabajo. 

En Selecciones creamos un departamento de Servicios Fotográficos. En 1970 hicimos también un reportaje muy importante a Salvador Dalí. Como teníamos muchas editoriales que estaban en contacto con nosotros, les ofrecíamos los reportajes. El de Dalí se publicó en casi todo el mundo, en España no. El de la moda AdLib, en Londres sí, porque la modelo que cogí en Ibiza era una chica de Londres, y luego estuvimos en contacto con ella durante muchos años y me mandó una revista que salía publicado este reportaje. Me imagino que se vendió en varios sitios pero no te podría decir dónde, porque esto ya no era cuestión mía, yo no tenía nada que ver con las ventas.

 

LA REVISTA MUSICAL HIT

(Realizada por Selecciones Ilustradas para Editorial Rollán) 

Yo era el que diseñaba la revista. Con Manel quisimos hacer una revista musical que llevase una fotonovela, pero una fotonovela más dirigida a la juventud. La fotonovela típica de Corín Tellado era una pareja que se amaba mucho pero no se podía casar y al final se casaban, eran felices y comían perdices, pero con Hit quisimos hacer fotonovelas de los problemas más reales de la juventud de aquel momento. Era una revista cuadrada, del tamaño de un disco LP. Yo la diseñé. La fotonovela se rodó en Londres, cuando Carnaby Street era la calle de las tiendas de moda, como luego fue en Barcelona la calle Tuset. 

No recuerdo cuánto duró, quizá dos años... poco tiempo. En el último número, en la parte donde poníamos un avance de lo que iba a salir en el siguiente número, pusimos una nota que decía: "Por la redacción se está cantando muy a menudo la canción Adiós, pampa mía." Y la gente luego nos decía: "Ahora ya sabemos porque dijisteis Adiós, pampa mía". 

 

LA PINTURA 

En 1975 decido marchar de Selecciones, porque quiero pintar. Aquel año muere mi madre, veo la muerte de cerca y entiendo que la vida es corta y hay que hacer lo que uno quiere hacer, cosa que mi madre nunca pudo. Ella quería viajar, pero no pudo, y yo dije que a mí eso no me pasa. Si me gusta pintar, dejo el trabajo y me dedico a pintar, y entro en un mundo del cual yo no conocía nada, ni tenía ni idea. 

Suerte que Toutain me dio un dinero, un sobre con 150.000 pesetas, que, en aquella época, era bastante dinero, y yo podía vivir con ello un año y medio tranquilamente. Toutain me dijo, "Hombre, intercala portadas con tus cuadros, que yo te las compraré", pero yo no pude. Como dicen las mujeres, los hombres sólo podemos hacer una cosa, y creo que tienen razón. Ya no hice más portadas. 

Empecé a pintar pero nunca dejé de estar en contacto con Manel. Yo me aparté de este mundo durante cuatro o cinco años, o seis años, y luego reencontré la amistad de todos ellos. Manel fue una de aquellas amistades que tienes que, con el tiempo, aunque no os veáis muy a menudo, van creciendo. En este caso con Manel, su amistad fue creciendo con los años. Como buen vino, con los años, si es buena amistad, va madurando y va haciéndose cada vez mejor. Y con Manel pasó esto. Siempre, y hasta el último momento, hemos tenido una bonita amistad y cariño. 

 

EL LIBRO ICONS OF THE 20TH CENTURY (2018) 

Hace nueve años a mí me detectaron un cáncer de próstata y tuve un bajón muy fuerte, no tenía ganas de pintar, estaba como muy hundido. Un día hablando con Manel empezamos a hablar de posibles proyectos, que esto lo hacíamos más de una vez, soñábamos proyectos que eran imposibles de realizar, y le enseñé un retrato que había hecho de la escritora Virginia Woolf. Yo hice el retrato porque me honro de tener la amistad de la poeta Marta Pesarrodona, que es una gran conocedora de la obra de Virginia, y ella me dijo, para una exposición que preparábamos: "¿Por qué no haces un retrato de Virginia? Y yo puedo hablar sobre ella y el Grupo de Bloomsbury." 

Yo hice el retrato, Manel lo vió, le gustó y me dijo: "¿Y si hiciésemos una serie de grandes hombres del siglo XX?" Me ilusionó el tema y empezamos a buscar nombres. Yo no quería que hubiese ningún político. Empezamos a buscar gente que ha influido en el siglo XX de una manera o de otra. Primero él hizo una lista, luego fuimos tachando y cada dos o tres días, cuando yo acababa un retrato, discutíamos cuál haríamos. Esto era muy divertido porque en esta lista, lástima que no la tengo, entraban y salían personajes cada día distintos. Cuando concordábamos los dos, yo lo pintaba. 

A veces yo proponía personajes que a él no le parecían interesantes. Hay una actriz que pinté porque me gustó, pero cuando se lo enseñé dice: "Ostia, ¿y por qué has hecho esta mierda? Si esta tía sólo tiene el mérito de que la sabía chupar muy bien." (Risas) Y yo dije: "Coño, pues es un mérito, y la tenemos que poner." Y la pusimos. 

Y así hicimos este proyecto de libro que yo creo que es interesante porque hay personajes cuyo físico es muy conocido, pero hay otros que físicamente no sabemos qué cara tenían, y aquí la descubrimos. 

Yo ya se lo dije a Manel una de las últimas veces que hablé con él: este libro a mí me salvó mucho mucho la vida porque me ayudó a sobrepasar este trago tan grande que tuve con el cáncer. El me respondió que estaba feliz de que le hubiese dicho esto porque este proyecto a él también le había gustado mucho. 

Manel fue un guía, porque era un hombre que tenía las ideas muy claras, aunque era quisquilloso. Cosa que luego no, porque luego se ha vuelto una persona dulce y comprensiva, aceptaba todo. Manel, de un histerismo, ha pasado a una paz estupenda. A mí me ponía frenético, porque se podía cabrear por cualquier tontería, y podía montar un número. En cambio ahora, en su madurez, ha sido un hombre tranquilo. Un hombre admirable siempre. 

Ha sido un gran intelectual, un gran creador y un hombre que llevaba la estética en su frente. Era un hombre para aprender.


miércoles, 23 de abril de 2025

Conan el Bárbaro (1998, Comics Forum): Entrevista a Manuel Barrero

Entrevista a MANUEL BARRERO sobre el volumen 2 de CONAN EL BÁRBARO, una colección de 98 cuadernillos quincenales publicados por Comics Forum entre Febrero de 1998 y Octubre de 2001.

Entrevista realizada por correo electrónico en abril de 2025 por Miguel Ángel Ferreiro [responsable también de las acotaciones entre corchetes].


Pregunta: Con COMICS FORUM empezaste a colaborar como articulista al menos desde 1990. ¿En qué momento de tu etapa allí estabas cuando empezó la colección? ¿Era la primera colección que "asesorabas"?

Respuesta: Cierto, comencé a trabajar con Comics Forum, como lo llamábamos entonces, hacia el final de 1989.

Me gustaban mucho los tebeos de chaval, pero había dejado de leerlos en el comienzo de los 80. No obstante, me reincorporé a la lectura ávida cuando cayó en mis manos, en un tren, un ejemplar del Especial Navidad de Conan el Bárbaro que traía la aventura Clavos rojos. A raíz de la emoción que me produjo releer aquella historieta, recuperé mi colección de Conan de Ediciones Vértice, que había logrado completar con mucho esfuerzo a lo largo de mi adolescencia, y comencé a comprar todo lo que había sacado Forum, tanto La Espada Salvaje como Super Conan o Conan el Bárbaro. Eran tiempos en los que podíamos comprar casi todos los cómics que se publicaban, debido a que el repertorio mensual era limitado. 

Por causa de mi pasión por los cómics en general y por los de Conan en particular, acabé colaborando en fanzines. Hice buenas migas con un gallego llamado Carlos Yáñez, que editaba un fanzine titulado Sword, porque se enteró de que yo confeccionaba mapas del mundo de Hyboria para intentar seguir las aventuras del cimerio y, como también era yo aficionado al dibujo, me pidió que publicáramos esos mapas, con ilustraciones mías, textos míos, incluso historietas. Me animé y comencé a colaborar. Yo era terrible, tanto en la cartografía como en el dibujo, mis aportaciones eran espantosas, pero no paré, me encantaba.

 

Portada de José Antonio Fernández-Agüera para Sword, 3ª época, Nº 3 (Septiembre 1999)

Primera página del artículo de Manuel Barrero publicado en la revista anterior

Portada de Juan José RYP para Sword, 3ª época, Nº 6 (Septiembre 2000)

Artículo de Manuel Barrero publicado en la revista anterior

Gracias a mi colaboración con ese fanzine, que tenía muy escasa distribución por entonces (por correo solamente), llegué a conocer al traductor y escritor Javier Martín Lalanda. Javier es un tipo extraordinario. Descubrí entonces que tenía un conocimiento enorme sobre la literatura fantástica y, concretamente, sobre Robert E. Howard. Además, era un investigador avezado, sistemático, implacable. Me contagió eso, además del amor por ser autoexigente y, también, por el buen whisky de malta. Yo era un joven inexperto todavía, que no dejaba de cometer errores de bulto, pero Javier confió en mí, lo cual le agradeceré siempre. Él era un referente en el mundo del fantástico, incluyendo el cómic, por entonces. Había escrito [el libro] La canción de las espadas, había hecho traducciones ciento, había publicado sesudos textos en fanzines y revistas, y también estaba colaborando con Forum a petición de Antonio Martín. Concretamente, escribía algunos artículos para La Espada Salvaje y Super Conan. 

En una ocasión en la que le pidieron un nuevo texto, declinó la oferta por falta de tiempo y se le ocurrió decirle a Antonio Martín que podría escribirlo yo, que ya llevaba varios textos publicados en el fanzine Sword. Martín decidió darme una oportunidad y redacté aquel artículo invirtiendo muuuuchas horas (je). Le gustó, me llamó por teléfono y acordamos seguir colaborando. Siempre le agradeceré a Antonio aquella confianza en mí con una sola muestra de mi "talento" para escribir.

Aclaro que nada tuve que ver con la primera colección de Conan el Bárbaro, ni con La Espada Salvaje de Conan. Aquellas las conducía por entonces Mariano Ayuso, que se había hecho cargo del primer arranque de ambos títulos cuando Planeta decidió que iba a publicar material de Marvel, lo cual se acordó en Madrid en principio, no en Barcelona, donde se encargaron de la traducción de Hulk, Thor, Spiderman y Capitán América, y de hecho ambas colecciones del bárbaro nacieron en Madrid editadas por Ayuso en su arranque. Con el tiempo, Martín las recuperaría al completo y fue poco a poco cambiando los equipos, pero, como te digo, nunca trabajé en ellas al comenzar a colaborar con Planeta-DeAgostini. A mí me seleccionaron para escribir artículos para Super Conan en principio. 

 

Entre 1983 y 1994 FORUM publicó los 213 números del Volumen 1 de CONAN EL BÁRBARO. ¿De quién fue la idea de publicar en 1998 un Volumen 2, pero esta vez empezando desde el número 1 de la serie original? (El volumen 1 había empezado por el número 52.) 

La idea fue de Antonio Martín, desde luego. Era un plan que él llevaba gestando un tiempo por varias razones. La primera, que desde siempre había observado que Conan vendía bien. Se vendían por entonces mucho los superhéroes, los mutantes, Los Vengadores, por supuesto Spiderman; todo eso se vendía muy bien. Pero Conan era algo especial, porque sus aventuras no se adaptaban a la modernidad, como así debía ocurrir con los superhéroes y, sin embargo, tenía un público fiel que volvía a comprar las mismas historias una y otra vez (en especiales, en tomos encuadernados en cartoné, en revista...). Martín tenía buen olfato y decidió que había que exprimir más a la creación de Robert E. Howard.

En segundo lugar, Antonio siempre fue un editor preocupado por el tebeo como objeto y quería servir los cómics al público en las mejores condiciones posibles. El formato de la primera edición de Conan el Bárbaro por Forum fue impuesto, obedeció a una decisión de empresa que obligaba no solo a editar en un formato mayor y más cuadrado que el original, es que también exigía publicar cuadernos con mayor número de páginas y por lo tanto había que "cortar" las historias. Aquello fue una mala decisión, hay que reconocerlo, aunque a los que estábamos acostumbrado a las tropelías de Vértice o Bruguera no nos pareció tan grave. Antonio tampoco estaba contento con el "formato Forum" y quería editar Marvel tal y como Marvel publicaba, con el mismo formato del comic book americano original, con una sola historieta por tebeo. Además, quería aderezarlo, porque él fue el principal impulsor de las secciones de correo, contacto, fanzinismo e informaciones que aparecían en los cómics de Planeta. De ahí que, finalmente, diseñó una nueva edición que recuperaba las andanzas de Conan para poder disfrutar dignamente de sus primeras aventuras (que se había quedado en el "limbo de Vértice") y, además, con la idea de ofrecerlas bien ordenadas, bien traducidas, y aderezadas con mis textos y los de Roy Thomas, además de sección de correo y asesorías que corrieron a mi cargo. A mí el proyecto me apasionó, le asesoré en algunas cosillas e hicimos de cada número una aventura. La verdad es que fueron unos tiempos de mucho trabajo, mucho estrés a veces, pero muy gratificantes. A los lectores les encantó la nueva edición.

 

Los cuadernos del Volumen 1 de CONAN EL BÁRBARO medían 19 x 26'5 centímetros y contenían 36 páginas. Para cuando salió el Volumen 2, FORUM ya había reducido todas sus colecciones a un formato de 17 x 26 centímetros y 28 páginas. Como la extensión de las primeras historias de CONAN THE BARBARIAN variaba entre las 17 y las 20 páginas, quedaba un "hueco"... que, en lugar de "rellenarse" con publicidad de la casa, se utilizó para publicar una gran cantidad de artículos e ilustraciones de producción propia. El coste de producción de cada cuaderno, por tanto, debe de haber sido superior a la media en FORUM. ¿Le costó a ANTONIO MARTÍN que PLANETA le aceptara este presupuesto, o era PLANETA quien tenía interés en promocionar uno de sus títulos más comerciales? 

No lo sé con seguridad, pero, por las conversaciones que tuve con Antonio, creo que sí, que le costó trabajillo convencer al departamento comercial que sostenía toda la línea de cómics de la empresa para mantener esta colección, que desde luego era más cara que otras de la casa, porque había que pagar a más redactores, más traductores, también a algunos ilustradores. En realidad, y esto no es nada nuevo, la editorial Planeta no tenía un excesivo interés en esta línea de cómics. Quizá en ninguna en aquellos años. La mantenía porque daba beneficios, pero no estaba pendiente del "Departamento de Publicaciones Populares", que era como se llamaba a la sección del edificio donde se ubicaba Comics Forum, y que era una de las peores zonas del edificio por entonces. 

Martín siempre luchó por hacer ediciones mejores, más costosas, algunas de las cuales no le aceptaron. Tardó mucho en convencer a sus jefes de que había que intentar rescatar títulos emblemáticos como El Coyote o El Capitán Trueno, y lo hizo. Le costó que le dieran permiso para editar un título como Aventuras Bizarras, y también le costó convencerles de editar la colección Trazado, cuando nadie confiaba en esa idea extraña de la "graphic novel", luego "novela gráfica". Martín conocía muy bien el cómic, todo el cómic mundial, sabía del potencial del manga, conocía la calidad de ciertos autores latinoamericanos, y también adoraba las comic strips clásicas, y deseaba sobre todo publicar obras de autores españoles, pero cuando presentaba proyectos a veces no lograba lo que quería. Muchos cabreos se llevó, como es natural, pero si tenemos hoy algunos cómics hechos por españoles bajo el sello Planeta-DeAgostini en los años 90, fue gracias a él, a su incansable trabajo y a su cabezonería por sacar a relucir el talento nacional. Sin él, Carlos Pacheco no hubiera dado sus primeros pasos, recordémoslo...

En todo caso, sí que le aceptaron el proyecto de Conan el Bárbaro Nueva Edición, que es como nosotros la llamábamos, y debemos reconocer que el esfuerzo dio su fruto porque los primeros números se vendieron muy bien. Por entonces tenía él mucha esperanza depositada en la línea "Héroes Bárbaros", que pretendía ampliar horizontes editoriales hacia el subgénero de la fantasía heroica con intención de publicar obra de autores españoles. La publicó, pero se demostró que lo que vendía era la marca Conan antes que cualquier otro bárbaro con otro nombre. Ni Taar, ni Axa, ni siquiera Kull, vendían lo que vendía Conan.
 

 

¿Cuánto se pagaba por un artículo y por una ilustración? (Las ilustraciones de PUERTAS ABIERTAS... entiendo que las remitían gratis los lectores.)

Pues debo decirte que no me acuerdo. En serio. Y no guardo los recibos. ¡Hace de esto más de treinta años! Creo recordar que a mí me parecía que se pagaba bien. No sé si eran mil o mil doscientas pesetas por página entregada, escrita a doble espacio y con interlineado 1,5. Las colaboraciones ocupaban dos páginas, a lo sumo, y se las enviaba por correo. No había internet todavía, ojo. Ellos recibían el manuscrito y tenían que "picarlo", o sea, transcribirlo, para poder incorporarlo al cómic. Eran muy cuidadosos, lo recuerdo. Lo revisaban todo y cuidaban las erratas, pero mantenían la frescura de los textos. Había secciones que no se pagaban, claro, como la que citas, pero lo cierto es que Martín siempre fue muy escrupuloso con eso y nunca dejaba una colaboración sin pagar. En este sentido, a mí siempre me pareció un editor muy generoso. Muy atento con los que colaborábamos con él.
 

Y también muy exigente, por supuesto. Si necesitaba un texto o una asesoría o un consejo/opinión para algo, me llamaba, fuesen las ocho de la mañana o las ocho de la noche; había días que no apetecía, pero acababas elaborando el trabajo porque él te correspondía, y a la larga comprobabas que lo que te pedía era conveniente para la publicación. 

 

En todos y cada uno de los números de la revista salía un artículo de la serie CONAN THE MARVELOUS de ROY THOMAS. Los de los números 1-9 y 13 se publicaron primero en Estados Unidos, en la breve colección CONAN CLASSIC (1994-95). ¿De quién fue la idea de contratar a THOMAS para que escribiera nuevos artículos para FORUM? Ya había al menos un precedente, cuando THOMAS escribió un artículo para el nº 1 de CONAN EL AVENTURERO (1994). 

Por supuesto, la idea fue de Martín. Antonio apreciaba mucho las ediciones que se estaban haciendo por entonces en Marvel, aquella titulada Conan Classic o también Conan Saga, y mantenía correspondencia con Thomas habitualmente. Al término de la sección en Estados Unidos, se le ocurrió pedirle a Thomas que la continuara para España. 

Thomas ya era caro entonces, en efecto, lo era. Pero Antonio le dijo abiertamente que le iba a pagar menos de lo que él pretendía cobrar, porque en España se manejaban otras tarifas, más bajas. Para sorpresa de todos, Thomas aceptó. Thomas había manifestado que le gustaba el modo de editar Conan en España, sobre todo los tomos Super Conan, que los vio en uno de sus viajes por Europa y le emocionaron. En Estados Unidos no se editaban libros de cómic por entonces, y menos de superhéroes o de Conan. Estaban los de la línea Epic, la colección Marvel Graphic Novel, pero eran álbumes creados así ex profeso, y en Marvel a nadie se le había ocurrido diseñar un plan editorial de recuperación de comic books encuadernados en cartoné. ¡Aquello era una idea de locos! Creo que hasta los mismos editores malbarataban su producción, porque el Universo Marvel era ya una realidad, tenía ya un potencial enorme, pero la costumbre seguía empujando a imprimir sobre mal papel y a despreciar, veladamente, los relatos vehiculados en aquellos tebeos. Los Super Conan demostraron a Thomas que se podía ensalzar una obra gracias a un formato, no solo porque la recopilación de sagas (como la de "Conan Rey") confería empaque a la evolución del personaje, también porque el lujo que emanaba de los libros realzaba la calidad de los cómics que se ofrecían en su interior. Y eso también fue una idea en la que Antonio Martín quiso insistir. 

Thomas escribió, si no recuerdo mal, también en la segunda edición de Super Conan, y en otros recopilatorios en libro que sacó Planeta-DeAgostini. 

 

Cuando MARVEL recopiló entre 2018 y 2022 toda la colección original en 10 tomos de lujo, se incluyeron todos los artículos escritos por ROY THOMAS y otros guionistas para CONAN CLASSIC y para los recopilatorios en tapa blanda THE CHRONICLES OF CONAN de DARK HORSE, pero se dejaron fuera los de THOMAS para FORUM, lo cual engrandece todavía más esta colección. 

En efecto, porque los derechos de reproducción de nuestros materiales no los tenían ellos. Ni los ambicionaron. Ya sabes cómo son los americanos, que solo miran hacia dentro. ¡Make America Great! Lo que han hecho ellos es "todo" y lo que se ha hecho en el resto del mundo es olvidable. Thomas era, en este sentido, de mente más abierta. Mostró siempre mucho interés por lo que se hacía fuera de su país. Exploró la adaptación de las aventuras de Conan que se fraguó en México [La Reina de la Costa Negra] años antes de que Marvel decidiese adaptar sus aventuras al cómic, y también se interesó mucho por los cómics de Conan que se habían hecho en Italia o en Europa del Este, así como por las ediciones de Antonio Martín en Planeta. Yo mantuve alguna correspondencia con él. Me pareció un hombre muy educado, muy agradable, cultivado. 

 

A partir del número 35 tanto ROY THOMAS como tú aparecéis acreditados como Asesores de la colección. ¿En qué consistía vuestra labor? ¿Este trabajo de Asesor lo venías realizando ya desde el principio, o fue a partir de entonces? 

A Thomas supongo que se le preguntaba por el orden en que se deberían publicar algunas historietas, esencialmente, o por la forma de localizar algunas imágenes interiores, o algunas portadas, que por entonces no era tan fácil dar con todos los materiales originales. A veces tuvimos que echar mano de los comic books que los coleccionistas atesorábamos. 

El trabajo de asesoría yo lo realicé casi desde el principio. Antonio lo llevaba todo, eso es así, pero debido a la carga de trabajo y a que yo controlaba los materiales de origen debido a mi afición desmedida y a que tenía buena disposición, decidió que tomara yo algunas decisiones, aunque el editor jefe siempre fue él, Martín. Yo intentaba convencerlo de rescatar una u otra historieta que se entrecruzaba, como las de Kull o las de Red Sonja, e incluso algunas que no había publicado Marvel (lo cual no fue posible editar). También le proponía secciones, textos, ideas sobre ilustraciones que se podrían ir intercalando, etcétera. Yo vivía en la Era Hyboria por aquellos años. J 

 

Los articulistas principales sois THOMAS, MARTÍN (con su propio nombre o pseudónimos como J. TOLL y FLORENTINO M. UREÑA) y tú. Aparte de algunos sin acreditar, supongo que obra de MARTÍN o tuya, el resto los escriben habituales de la casa como ROQUE GONZÁLEZ, GREGORIO LORENTE, JOSÉ MIGUEL PALLARÉS, JOAN-JOSEP MUSSARRA y PERE OLIVÉ, junto con los de CARLOS YÁÑEZ GARCÍA dedicados al coleccionismo. 

Formamos un buen equipo. Thomas se dedicaba a rememorar su experiencia editorial, lo cual era muy enriquecedor. Yo trataba de contextualizar el cómic que el lector iba a leer, animándolo y generando buen rollo, lo cual hacía en un texto introductorio y, luego, en la sección de correo, donde depositaba detalles que no cabían en la intro. A menudo convencí a Antonio de elaborar textos biográficos para hablar de los autores que colaboraban, intentando enaltecer a todo el equipo artístico que había contribuido a la saga de Conan. Él solía publicar textos de carácter más editorialista, más informativos u orientativos. 

Olivé era el diseñador de la colección, aunque también tenía una gran sensibilidad y Antonio aprovechaba cuando podía para pedirle un texto, porque siempre era bueno. 

Él y el resto de colaboradores fueron apareciendo por decisión de Martín siempre: 

- Roque era un viejo conocido de la casa y tenía vínculos con la fantasía también como guionista

- Lorente era un fanzinista de Cartagena también apasionado por la fantasía heroica (guionista y divulgador)

- Pallarés era un escritor de ciencia ficción y fantasía que también divulgaba y hacía guiones

- Mussarra era el "experto oficial" en Conan que había en Forum antes de que yo llegara

- y Carlos Yáñez era mi faneditor jefe, je, gracias al cual yo llegué a Forum.

Creo que el trabajo conjunto hizo de aquella colección una inolvidable.

  

En el nº 51 (Enero 2000) aparece una entrevista a JOHN BUSCEMA, realizada por JOSEP MERINO NEFF, quien luego la publica en su fanzine AMAZING BOOK nº 3 (Mayo 2000), en una versión más extensa. ¿La entrevista la encargasteis vosotros o fue iniciativa íntegra de MERINO? 

No lo sé. Lo que sí sé es que Antonio Martín estaba siempre alerta sobre todo lo que se hacía en el mundo del fanzine. Del fanzinismo reclutó para Forum a gran parte de equipo que trabajó haciendo labores de redacción (artículos, presentaciones, traducciones) y de corresponsalía (secciones de correo, de coleccionismo, de revisión de fanzines). Casi en su totalidad, los primeros traductores y redactores de Forum procedían del mundo del fanzinismo, como yo mismo, que venía de Sword. Estoy seguro que se enteró de que Merino Neff había logrado entrevistar a Buscema y le convenció de publicar un extracto de la entrevista en un tebeo de Forum, pagándole, claro, y dejándole plena libertad para publicar la entrevista completa en su fanzine. Creo que en más de una ocasión se produjeron este tipo de cosas, aunque ahora mismo no recuerdo con precisión cuáles. 

 

En uno de sus artículos, ANTONIO MARTÍN comentó las dificultades que se encontraba para que los dibujantes españoles más veteranos realizaran algún póster o ilustración, mientras que los más jóvenes y principiantes se mostraban entusiasmados. Los veteranos que llegaron a colaborar fueron ESTEBAN MAROTO (nºs 2, 27, 31, 57 y 59, aunque creo que sólo una de sus ilustraciones era inédita), JAIME BROCAL REMOHÍ (nºs 15 y 43), JOSÉ MARÍA MARTÍN SAURÍ (nºs 11 y 48), JOSEP GUAL (nº 14), MANFRED SOMMER (nº 17), DANIEL TORRES (nº 19), ENRIC BADÍA ROMERO (nº 21), JOAN BOIX (nº 34), RAFAEL LÓPEZ ESPÍ (nº 69) y ESTEVE POLLS (nº 70). ¿Recuerdas el nombre de alguno de los profesionales "reacios"? 

Pues... no. Posiblemente, Bernet, pero porque sé que Antonio deseaba que le hiciese algún Conan. Sé que lo intentó con muchos. Cuando Antonio abrió la línea "Héroes Bárbaros", o Fantasía Heroica Española, o no sé qué otros títulos se emplearon, contactó con una enorme cantidad de autores. Les ofrecía poco dinero, porque poco podía manejar, pero se las prometía felices. Logró que colaborasen algunos con los que le unía buena amistad (Maroto, Brocal, Saurí, Boix, Badía... con todos tenía buena relación desde sus tiempos de Bang!), pero no logró convencer a otros. Recuerdo que me dijo que había hablado con Bernet, Adolfo Usero, Jesús Redondo y José Ortiz, pero no recuerdo que ninguno de ellos llegase a aportar algo. 

 

¿Quién es ALAMITO, que hizo una de las ilustraciones, y alguna otra cosilla más para FORUM? 

Poco puedo decirte. Sé que firmaba aLamito Comics, que hizo alguna historieta (no muy lograda) y que se desempeñaba como caricaturista, ilustrador y diseñador gráfico (en rAu, por ejemplo). Pero no le conocí. 

 

Desde al menos 1994, FORUM puso especial empeño en promocionar su línea de Fantasía Heroica: se lanzaron mini-series clásicas de autores españoles (TAAR EL REBELDE de JAIME BROCAL REMOHÍ, AXA de ENRIC BADÍA ROMERO, ANDRAX de JORDI BERNET y MIGUEL CUSSÓ, y el álbum SARVAN de JORDI BERNET y ANTONIO SEGURA); diversas colecciones de CONAN en formato revista y en tomo; el CONAN realizado en España para RELATOS SALVAJES y EL REINO SALVAJE DE CONAN; las Jornadas de Fantasía Heroica; y los premios de Cómic Bárbaro para Aficionados. Pero el público no respondió como se esperaba, y la expansión duró poco tiempo. ¿Qué recuerdas de estas iniciativas tan ambiciosas? 

Fueron tiempos de mucho anhelo e ilusión. El primero que tenía verdadera fe en que eso iba a funcionar de maravilla fue Antonio Martín, porque veía un enorme potencial en los cómics de Conan, ahora que los estaba reeditando con mejor calidad y el público respondía comprándolos sin parar. La prueba estaba en La Espada Salvaje - Segunda Edición, que se vendía muy bien (y eso que las historietas de esa etapa no eran gran cosa), y en los retapados que se iban sacando con invendidos, que volvían a distribuirse con éxito, sobre todo en el litoral durante el verano. Por entonces "un Conan" era para mucha gente como "un Jueves" o "un tebeo de los de toda la vida". Existía un apego importante por el personaje, supongo que propiciado por el éxito de la película de John Milius, que tuvo dos secuelas espantosas pero que mantuvieron a Schwarzenegger en candelero, y con cada uno de sus éxitos mucho público veía "el regreso de Conan". 

Martín, además, vio allí un resquicio para cumplir uno de sus sueños: editar bajo el sello Planeta obra de autoría española editada por él mismo, que fue una de las cosas que le convenció de hacerse cargo de un sello editor de licencias de superhéroes, un género del que él había renegado insistentemente en los años 70. Además, y es algo que él mismo hizo público más de una vez, los cómics de Conan "sí que le gustaban". En ellos se daba cita la aventura moderna, más atrevida y ruda, pero resuelta con estilemas que aludían a la historieta clásica, la de toda la vida, la que él había disfrutado en su juventud. De hecho, Conan sigue gustando por eso, creo yo (porque sus recopilaciones se siguen vendiendo una y otra vez). 

Pero, lamentablemente, lo que no era Conan no vendía. Lo comprobamos con Kull el Conquistador [21 cuadernillos entre Abril de 1996 y Diciembre de 1997], una serie que a mí me encantaba y en la que puse mucho empeño también. Ten presente que con Kull hicimos lo mismo que luego se hizo con Conan el Bárbaro: recuperar todo el material original, ordenar bien los episodios, y le insistí a Martín para recuperar los que se habían publicado ya en otros sellos editoriales, para intentar hacer una edición "total"; hicimos lo que pudimos, pero no vendió lo suficiente. 

Ocurrió también con la primera colección de Red Sonja [Enero 1992 - Agosto 1993]. Se hizo una edición cuidada, pero no se vendió pese a la calidad de las historietas de Frank Thorne y otros autores [y se tuvo que cerrar prematuramente en el número 20]. En esa colección no participé, pero sí me impliqué con el personaje para otras asesorías y ediciones, como el tomo recopilatorio de 1998. 

Solomon Kane, otra creación howardiana con cómics muy interesantes, recibió también poca atención por parte de los lectores. [Sólo tuvo una mini-serie de 7 cuadernillos, entre Mayo y Diciembre de 1998]. 

Kull y Sonja no eran Conan. 

Como tampoco lo eran Taar, Axa, Andrax o Sarvan. Yo no tuve nada que ver en ninguno de estos rescates [de material antiguo de autores españoles], pues eso me parecía que eran, rescates. Nunca entendí muy bien qué potencial comercial podrían tener esos títulos, cuyos guiones habían envejecido claramente. Los defendí, por supuesto, porque formaban parte de un proyecto conjunto, pero pienso que habría que haber publicado cómics de fantasía heroica contemporánea. Si no se hizo fue porque estos resultaban más baratos, solo había que comprar los derechos de reproducción. 

Bien sabes que se intentó publicar material nuevo, en esos títulos que citas, y en la línea Laberinto, pero el público nunca respondió adecuadamente. Hubo muy buenos cómics de fantasía heroica creados por entonces (por ejemplo, los que escribió Pallarés), pero el público solo quería Conan y más Conan. Es una cuestión de adherencia, imagino, pero pienso que también tenía que ver con contar buenas historias y promocionarlas adecuadamente. Por entonces, la promoción se hacía dentro de los propios tebeos y aunque Martín puso mucho encono por vender los cómics de "otros bárbaros", no llegó a seducir al público. Amén de que no gozaron tampoco del apoyo de la crítica de entonces. 

 

El número 71 fue el último de ANTONIO MARTÍN, debido a su cese como Director Editorial de COMICS FORUM. A partir de entonces y hasta el final de la colección, salvo un par de excepciones mínimas, cada número sólo lleva un artículo (el de ROY THOMAS) y una ilustración (la de los aficionados), el póster es siempre la portada en su edición USA original, y las 4 páginas sobrantes se rellenan con publicidad de otras colecciones de la casa. ¿Cómo sentaron en la redacción estos recortes? 

No sé cómo sentaron, pero a mí me sentaron mal. El packager, o la persona encargada de conjuntar todos los elementos para formar el tebeo y enviarlo a imprenta, vio aliviado su trabajo, pero obviamente el resto se resintió. Hubo menos encargos, las ilustraciones eran seleccionadas entre las que llegaban a la redacción y los textos de Thomas ya habían sido encargados y pagados tiempo atrás, de ahí que siguieran apareciendo. Es verdad que fue tiempo de recortes. Pero no solo en Conan, el nuevo director editorial hizo cuentas y vio que se podía ahorrar algo por aquí y por allá, y decidió sacrificar la gran cantidad de textos que Martín encargaba porque pensaba que enriquecían los tebeos que editaba. La primera medida fue pedirnos menos texto para aligerar la edición, de modo que pasamos de colaborar con dos páginas de texto escrito por sección a colaborar con solo una y media, o nada más que una, lo que mermaba a la mitad el cobro recibido. Además, se pedían textos más livianos y más abiertos, lo que a mí no me gustaba. 

Yo ya estaba por entonces enfrascado en otros proyectos y no tardé en darme cuenta de que sin Martín yo ya no pintaba nada allí, así que decidí de dejar de colaborar con Forum. Solo tuve que plantear un escrito informando de ello, porque con la empresa solo me unía un contrato como colaborador externo que no implicaba ligazón alguna. 

 

La colección termina en el número 98, alegando bajas ventas. Pero su periodicidad siguió siendo quincenal, cuando lo más lógico, para intentar evitar el cierre, hubiera sido pasarla a mensual. 

Pues sobre esto no te sé decir. Si la colección se mantenía con un ritmo quincenal es porque los materiales estaban listos y el packager podía sacar el trabajo adelante con facilidad. No hubiera supuesto menos inversión en el producto de haberla convertido en mensual. Y yo creo que hubiera sido un agravio cambiar la periodicidad, porque el aficionado tiene muy en cuenta este detalle (o lo tenía entonces), de modo que acudía al quiosco cuando sabía que salía su Conan o su Spiderman o su Patrulla X, y cambiar la periodicidad le hubiese perjudicado más. O eso creo yo.  

 

El último número USA publicado fue el 100, donde terminaba la larga saga de BÊLIT. ¿Fue esto una casualidad, o se postergó el cierre algunos números para poder completar la saga? 

Es probable que se aguantase para poder cerrar la colección dignamente, sí. No tengo certezas sobre ello, pero sí recuerdo una charla con Alejandro Martínez Viturtia en la que dejó claro su interés por no cortar una saga a mitad de camino. Alejandro es un excelente editor, pero antes que eso es un excelente lector de cómic americano, y él es capaz de sentir lo que sentiría cualquier aficionado, aparte de que sé que le gustaba mucho esta saga en concreto. No costaba mucho dinero mantener la colección unos números más y, cerrarla con el número redondo, el 100, y con el final de una de las sagas de aventuras más intensas de la historia del cómic (no solo del cómic de fantasía heroica), fue una buena idea. 

Y, sí, se dejó de vender, en aquel formato. Pero luego Conan volvería, y de hecho se está volviendo a publicar y se está volviendo a vender. Hubo otros cómics de fantasía heroica que se podrían haber traducido, y de hecho se tradujeron, como los howardianos Almuric, Cormac Mac Art o Bran Mak Morn, por no hablar del algo más alejado Solomon Kane. Pero no eran Conan. Otro hito del género es Elric, que ha sido publicado por varios editores en España pero que nunca gozó del favor del público. Es una excelente saga de fantasía, y excelsamente dibujada, debo añadir, pero hay bastantes cómics de Elric que todavía no se han traducido al castellano. Una lástima. Conan lo eclipsó todo, y se han traducido varias veces historietas de Conan nefastas mientras que otros cómics de espada y brujería muy interesantes se han quedado en el olvido. 

 

¿Por qué te fuiste de FORUM? 

Como te dije, fue porque yo estaba ya en otras cosas. Mis años en Forum fueron de gran actividad. Muy cansados, días de mucho trabajo, pero ilusionantes. Yo estaba enamorado de los tebeos e intercalaba esta labor de colaboración editorial con mi trabajo y, además, con una carrera universitaria (de 1993 a 1998 me licencié en Ciencias Biológicas, sin suspender un examen y sin fallar nunca a Planeta cuando me pedía una colaboración). Viajaba, aprendía, amaba, leía, escribía, era todo muy intenso. Pero lo más intenso era la pasión que yo sentía por la historieta, por toda ella, por el medio en su totalidad y con todo su potencial. Durante aquellos años, también impelido por la pasión que demostraba Antonio Martín, yo me dediqué a leer todo libro sobre el medio historieta que cayera en mis manos. Leí todo lo que se había escrito en español, incluyendo los fanzines que se hacían, y luego pasé a leer lo más importante escrito en francés (por ejemplo, todos Les Cahiers de la Bande Dessinée) y en inglés (todas las revistas y libros que pude, tengo una colección demasiado grande de material teórico, sigh...). 

En el final de los 90, lo recuerdo bien, decidí que Conan se me quedaba pequeño. Había escrito ya un libro sobre Barry Windsor-Smith [publicado por Planeta en 2000: Barry Windsor-Smith, la mirada infinita] y estaba escribiendo otro sobre Conan y su mítica asociada para Dolmen [que se publicó en 2011: Conan, la imagen de un mito], pero yo quería sumergirme en el estudio del cómic en su totalidad. 



Hacía falta renovar el espíritu divulgativo de "nuestro" cómic, recuperando la memoria de nuestra historieta. Por ejemplo, abordando el proyecto de hacer un nuevo catálogo de los tebeos en España (los existentes no cubrían todo lo publicado), y trabajar sobre la historiografía, la narratología, la didáctica del medio, todo. Así nació Tebeosfera, que germinó hacia 1998 en mi cabeza y tardé casi tres años en sacar a la luz.

  

En la página web TEBEOSFERA dedicaste poco espacio a la Fantasía Heroica, salvo aquel proyecto sin continuidad (Reinos Heroicos) y varias reseñas. ¿Qué hubo de "bárbaro" en TEBEOSFERA? 

Cierto, poco hubo. Lo cierto es que ese motejo, el de "bárbaro", me perseguiría durante mucho tiempo. Al parecer, en el inicio del siglo XXI, cuando comencé a definirme como crítico independiente e investigador del tebeo, por más que yo me obstinaba por dignificar el medio, muchos se obstinaban en asociarme con la etiqueta "bárbara" y, por lo tanto, con la simplicidad, lo brutal, lo rural y el prejuicio. Discutí con unos cuantos por esta razón, sobre todo porque ya había iniciado otra carrera en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, que me llevaría a desarrollar una tesis sobre sistemática de la historieta. Aquellos enfrentamientos burdos con otros teóricos sobre mi vinculación con los cómics de Conan fue muy triste, y más por cuanto algunos de ellos, desde su atalaya intelectual, pretendían minusvalorar mi capacidad académica. Tanto fue así, que quise ir desembarazándome de mi relación con Conan según iba abordando otros temas en mi vinculación con los cómics: investigué el origen de la historieta española, abordé estudios panorámicos de otros temas (el horror, el feminismo, el cómic en otras latitudes, las grandes revistas españolas, una terminología, los estudios académicos del cómic...). Afortunadamente, hoy sigue habiendo quienes me recuerdan como dinamizador de los tebeos de Conan, pero lo hacen con respeto. Y la mayoría de los que reconocen mis esfuerzos para con la historieta me asocian antes con Tebeosfera que con un salvaje que blande un hacha. Con todo, hoy no reniego de mi pasado; al contrario, lo abrazo sinceramente porque sigo defendiendo que cualquier historieta, si está bien narrada y dibujada es tan digna como cualquier otra, sea cual sea su mensaje. A la postre, tanto trabajo ha desembocado en humildad, porque Tebeosfera ha sido mi mayor esfuerzo y he podido comprobar que ha enriquecido a muchos, tanto a meros curiosos como a estudiosos que se incorporan ahora a estudiar los cómics con rigor. Se podría decir que ha sido un "esfuerzo bárbaro", sin duda.